15/08/2013 - San Lorenzo de El Escorial (Madrid)

 
El pasado 15 de agosto, Musicales 3C tenía el placer y la responsabilidad de clausurar las fiestas de San Lorenzo de El Escorial con su espectáculo Mamma Mía. (PINCHA EN EL TÍTULO PARA LEER MÁS)
La llegada al lugar de la actuación, recién arrancada la mañana, nos impresionaba a todos por la imponente presencia del monasterio, sobrecogedora pero protectora al mismo tiempo. Un Real compañero que nos observó con deleite hasta bien entrada la noche. El montaje en un escenario al aire libre, al que los miembros de la compañía no estábamos acostumbrados, se tornó particularmente tenso ante la amenaza de unos oscuros nubarrones que descargaron periódicos chubascos, obligando a proteger el decorado y los equipos técnicos con unos grandes plásticos que nos facilitó el personal local del ayuntamiento, cuya colaboración e incluso complicidad fueron constantes y muy de agradecer a lo largo del día.

Finalmente, las adversidades climatológicas y los contratiempos tecnológicos nada pudieron hacer contra el empuje de la ilusión de nuestra gente y el buen saber y profesionalidad de nuestros técnicos, y el espectáculo pudo desarrollarse con práctica normalidad.

Durante todo el día, las bromas habituales, las risas y el buen rollo característico entre este gran grupo de gente, de artistas, ayudaron a sobrellevar los habituales nervios.

Además, un buen número de nuestros chicos animaron a los habitantes y visitantes del pueblo con improvisados pasacalles, enamorando a mucha de la gente que posteriormente acudiría al espectáculo.

Entrada la tarde, unas 1100 personas se congregaron frente al escenario, superando con creces cualquiera de nuestras expectativas y animándonos una vez más a darlo todo por ellos.

Muy pronto el público se enganchó con el encanto de los personajes, con el talento y buen hacer de nuestros actores, bailarines y cantantes y como suele ser ya habitual, al final, todo se convirtió en una fiesta de aplausos, de alegría derramada y de felicidad compartida entre los asistentes y nosotros mismos.

Un nuevo día inolvidable, que culminó con los fuegos artificiales junto al Real Monasterio.

De alguna forma, todos soñábamos en voz bajita, que nos los estaban dedicando a nosotros…

¡¡¡¡Muchas gracias, San Lorenzo!!!!