Visita de Enrique del Portal: "Todos somos amateur"

Escrito por Nuria González Rebollo

El pasado 2 de marzo, vino a visitarnos a Tres Cantos, junto a su mujer, Marta Moreno, el actor de teatro musical y zarzuela Enrique del Portal. Aún hoy, después de llevar media vida sobre los escenarios, Enrique sigue formando parte del elenco de grandes obras musicales como Los Miserables, El Fantasma de la Ópera, La Bella y la Bestia y zarzuelas como la de su próximo proyecto, El Paraíso de los niños, que representará a partir del 9 de abril en Madrid. Con una carrera tan extensa y llena de éxitos, intentamos evitar que fuera una mera entrevista más. Nos sentamos simplemente para hablar y tratar de empaparnos de toda su experiencia, pero en realidad la visita acabó convirtiéndose en una clase magistral de talento y profesionalidad que nos llenó de energía para la nueva temporada que acababa de comenzar.

Después de presentarnos, no hubo hueco para el silencio y nuestro protagonista empezó a hablar. Al poco de comenzar ya nos dejaba uno de los consejos más importantes que considera debe poseer cualquier artista: la disciplina. “No existe la suerte”, decía, sino que más bien es una mezcla de la preparación que tenga cada uno más las oportunidades que se le ofrezcan.

El coloquio continuó sin un solo minuto de pausa, intercalando las preguntas de nuestro elenco con las respuestas de Enrique y también de su mujer. Una muy interesante fue la de Irene Manso –nuestra Ali en Mamma Mía!–, que quería saber si después de haber acabado su carrera de veterinaria y haber centrado su atención en su estudio todo este tiempo, aún le queda alguna oportunidad para hacerse un hueco en los teatros españoles. Enrique generalizó el problema de Irene al de la mayoría de los españoles ya que en España, a diferencia de otros países donde el talento se compra mejor, “no se tienen sueños”. “Todos intentamos tener un plan B”, explicaba, y es que teniendo en cuenta la situación actual del teatro, los españoles consideramos que, actualmente, enfocar desde el principio nuestra vida a cumplir esos sueños es una opción demasiado arriesgada. Incluso él comenzó estudiando Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid y realmente le apasionaba lo que hacía, pero su sueño era el arte escénico y fue a por ello.

Después de la primera ración de esperanza, tocaba preguntar sobre el lado más complicado: las audiciones, el trabajo, el esfuerzo, los ensayos… ¿cuál es la clave del éxito? Está claro que es necesaria una buena base pero, incluso los profesionales como él, tienen que estar preparados y reinventándose constantemente para que sobreviva el arte que llevan dentro. “Hagas lo que hagas tienes que ser el mejor. En un 'casting' tienes que mandar tú, mostrar tu profesionalidad y disciplina y actuar deprisa, porque sólo tienes tres minutos para demostrar todo tu talento” y es precisamente ese pequeño espacio de tiempo en el que tienen que decidir si das la talla, si vales para el papel, pero también “si encajas con tu pareja de escena”. El propio Enrique nos contó que se encontró en esta situación cuando en las últimas audiciones que se realizaron para Los Miserables, la decisión de quién interpretaría finalmente el papel principal de Jean Valjean afectaría a todo el elenco, ya que dependiendo de la edad o la altura del protagonista los demás personajes deberían mantener una concordancia adecuada.

No sólo tomamos buena nota de sus consejos, también hubo lugar para las risas. José González, uno de nuestros responsables de decorados, le propuso que nos contara alguna anécdota. Enrique ya empezaba a reírse... Nos contó que una vez, en pleno 'boom' de Los Miserables, asistió a ver, junto a Marta, una de esas obras amateur que tanto le gustaban. En una de las escenas del musical, el frío invierno francés hizo aparición en el teatro cuando empezó a caer algo que simulaba ser nieve de lo alto del escenario. Sin embargo, ese momento mágico llegó a su fin cuando, desde el mismo punto por el que caía la nieve, se precipitó el bote del aerosol. Esos primeros segundos de silencio sepulcral se vieron seguidamente interrumpidos por un fuerte “¡Ahí va!” desde bambalinas, que se escuchó por todo el teatro y por el que el público no pudo contener la risa.

Es cierto que Enrique siempre ha sentido mucho cariño por las obras amateur. “Todos somos amateur, porque amateur es todo aquel que ama lo que hace” decía. Por eso nunca se cansa de ver las mismas representaciones llevadas a escena por diferentes grupos de teatro aficionado una y otra vez, pero, eso sí, no puede evitar opinar…

Fotos, risas, abrazos, algún que otro pastel como avituallamiento… Parecía que el segundo coloquio de Musicales 3C (tras la visita de Laura Enrech el año pasado) llegaba a su fin. Pero no podíamos despedirnos sin antes pedirles otro pequeño favor a Enrique y a su mujer: que vinieran a visitarnos el próximo día 22 al Teatro de Tres Cantos, donde representaremos una vez más nuestra propia versión del más que famoso musical Mamma Mía!. Las dos entradas ya están reservadas. Cada vez nos enfrentamos a un público más exigente, pero... ¿Quién dijo miedo?